Opinión: ¿Qué va a quedar del 15-M? – Miguel Gambín [23/05/2011]

¿Qué va a quedar del 15-M?

Después del fogonazo del 15-M surge la pregunta sobre su continuidad.

Mucha gente se muestra escéptica sobre lo que puede dar de sí esta iniciativa ciudadana que ha ocupado los titulares de la prensa nacional e internacional durante una semana entera.

Lo más difícil viene ahora. Es relativamente sencillo montar asambleas, con todo lo hermoso de la iniciativa; exponer ideas en público; copar la atención; provocar efecto de contagio. Otra cuestión es darle forma a esto que ha empezado de forma espontánea y visceral, y llegar al terreno de las realizaciones concretas.

En primer lugar, queda por definir qué es este “Movimiento ciudadano”. En las asambleas se escuchan propuestas a veces, como si estuviera en las manos del movimiento el darle la vuelta al país, y cambiar las cosas. Soñar es gratis, y es hermoso, pero los sueños que no tienen un plan de ruta, terminan esfumándose como nube de verano.

Habría que tener claro cuál es la identidad de esta iniciativa ciudadana. A veces es bueno empezar por LO QUE NO ES.

Un partido político. En España ya hay demasiados. La solución no está en crear otro. Hace falta mucha organización; muchos recursos, y muchas energías. Al fin y al cabo, nadie es mejor que nadie. Este hipotético partido podría acabar como los otros, alejados del pueblo. Todos empiezan con buen pie, y al final, ya se sabe.

Una propuesta radical anti-sistema. Que el sistema sea mejorable, incluso perverso  y merezca ser criticado, no quiere decir que nada sea válido. Las críticas anti-sistema pueden ser justificables, pero sin una propuesta clara y razonable, todo queda en fuego de artificio, y en humo de barricadas. El cambio no se hace así. Sirve para descargar adrenalina, y para ponerse a la ciudadanía en contra.  Este movimiento no tiene nada de “perroflauta”, “etarra”; “mugriento” o “marginal”. Está formado por ciudadanos a los que parece que la democracia sigue siendo el mejor de los sistemas imaginables, a condición de sacarle el máximo partido.

Una propuesta de revolución institucional. Dentro del movimiento hay personas de diferentes tendencias. El debate ahora sobre un hipotético cambio de régimen sería perderse en interminables discusiones, y restaría fuerza al movimiento. Además, terminaría estrellándose con el escepticismo de la ciudadanía. Y no se conseguiría nada.

Un grupo manipulado por oscuras fuerzas políticas. Lo que está claro para cualquier persona que baja a la calle y habla con los integrantes de la plataforma, es que nadie manipula  a nadie, ni se reparten consignas para ser obedecidas ciegamente. Hay participación, democracia y apertura mental. Todos puedene exponer sus ideas, y todo se genera espontáneamente, aunque con una cierta organización.

Un grupo parar generar propuestas legales y sustituir al parlamento. Durante estos días, se han compartido sueños, y se ha imaginado un mundo mejor, algo diferente a la realidad cotidiana con la que nos enfrentamos. A veces se habla como si dependiera de las asambleas formadas  la política lingüística o energética, o las reformas educativas. Ese tipo de debates son útiles para desahogarse, pero escapan a lo que razonablemente puede llevar a cabo el movimiento ciudadano.

Entonces, ¿qué? ¿Desaparecerá el movimiento?

Fijémonos, por un momento, en lo que el movimiento ha conseguido. A partir de ahí podemos imaginar lo que se podrá conseguir.

1.- Ha conseguido sacar de la indiferencia a la ciudadanía, aletargada desde hacía décadas en un país indiferente a cualquier afrenta. El grupo de gente que se reunión en la puerta del Sol, no hizo más que el papel del catalizador de una gigantesca reacción social. Los ciudadanos estaban hartos de lo que ocurría, pero, al mismo tiempo, no veían medio para expresar su descontento y hastío.

2.- Se ha creado en el espacio de unos pocos días, una organización que cuenta con miles de personas dispuestas a dedicar su tiempo y energías a hacer funcionar la máquina.

3.- Por primera vez en décadas, los ciudadanos han hablado de política con desconocidos, y han compartido abiertamente su rechazo al funcionamiento del sistema democrático, y sus deseos de que las cosas tomen otros derroteros. Los españoles se han escuchado; han soñado juntos, y han compartido ilusiones. SE han entusiasmado viendo que miles de personas expresaban públicamente lo mismo que ellos. Se han escuchado mutuamente, dando una enorme lección de civismo a los políticos, que no se escuchan, sino que se lanzan descalificaciones.

4.- Se ha tomado conciencia de que SÍ se puede hacer algo. Se ha tomado conciencia colectiva del potencial de un pueblo. Y ése es la condición de cualquier cambio social.

Y A PARTIR DE AQUÍ, A DÓNDE VAMOS?

A partir de estas conquistas, ¿Se puede hacer algo?

Tenemos ya un pueblo que se identifica con las propuestas del programa elaborado. Ahora se trata de ponerlas en práctica. ¿Sencillo? Desde luego que es hoy más posible que nunca, porque hemos descubierto que todos queremos lo mismo, por encima de ideologías. Queremos mayor control de la banca, que juega con nuestras vidas; queremos que los políticos dejen de reírse de los ciudadanos, y bajen de la nube en que viven. Queremos mayor control de la corrupción, y del patrimonio de los politicos. Todo es muy razonable y realista.

¿Y quién le pone el cascabel al gato?. Muy sencillo; TODOS.

Todos, es decir, el movimiento ciudadano que se ha formado, y que puede presionar para que las cosas cambien. TODOS SÍ QUE PODEMOS.

PROPUESTAS CONCRETAS: Imaginemos qué pasaría si estas propuestas se publican, y el movimiento ciudadano promete su adhesión al partido que se comprometa a cumplirlas, con un control público y periódico de estos compromisos. ¿Y van a hacer caso? Dependerá de la manifestación de fuerza que se haga. No olvidemos que varios centenares de miles de votos han sido votos nulos o abstenciones. Si se consigue canalizar ese electorado, el mapa político de España va a cambiar. El movimiento ciudadano cifrará su fuerza en su capacidad de convocatoria, de la que ha hecho prueba en estas elecciones.

Para esto, urge planificar alguna que otra acción pública antes del verano, que deje a todo el mundo la convicción que la plataforma ciudadana es capaz de movilizar la opinión pública y de trasvasar  miles de votos, que es el supremo argumento de los partidos.

Hay que utilizar la capacidad de movilización para conseguir acciones concretas, escalonadas en el tiempo:

1.- Una iniciativa de boicot a multinacionales o bancos.

2.- Una recogida de firmas, en favor de  la supresiónd e las prebendas de los politicos, o una ley de la transparencia. (En torno a esta iniciativa se pueden organizar una cantidad enorme de actividades, desde carreras populares, caceroladas; teatro en plena calle; acampadas; empapelamientos, etc.

3.- Movilizaciones frente a sedes de partidos que se han ensuciado las manos.

Para esto hay que cimplir varios requisitos:

1.- UNIDAD: Hay que dar un mensaje unitario, que agrupe a todos los colectivos que están detrás.

Hay que utilizar las redes sociales; los contactos que se han creado para futuras movilizaciones.

2.- RAPIDEZ. SE ha de aprovechar la energía que se ha generado. La opinión pública es sensible a lo que se le proponga. Se ha de realizar algo antes que el verano, con otra propuesta concreta para el mes de Septiembre.

3.- CONCRECIÓN. No queramos abarcar más de lo que podemos. Hay que ser muy concretos en las acciones. No hemos de elaborar leyes, ni estudiar complicados expedientes. Eso no corresponde al movimiento, sino a los técnicos. Pero desde la plataforma ciudadana se han de imaginar estímulos para hacer moverse a los políticos en la buena dirección. El movimiento ha de ser la espuela que haga saltar al caballo perezoso, que no quiere moverse en la buena dirección. Abandonemos los programas, y ciñámonos a las propuestas concretas. A las iniciativas fácilmente evaluables, como las campañas de boicott a bancos, eléctricas o telefónicas.

4.- Trabajo en red, como se ha hecho hasta ahora. Es el nervio de la lucha, y la condición que permitirá al movimiento ciudadano de subistir.

5.- INTERNACIONALIZACIÓN. En varios países de la unión Europea existen los mismos problemas que en España. Hay que saber presentarse, y traducir los mensajes en varias lenguas. Es necesario tomar contacto con otras organizaciones que quieran solidarizarse. Cuantos más seamos, más fácil será. El número de ciudadanos movilizados será la palanca desde la que se pueda mover este mundo viejo, donde para muchos ciudadanos el sistema democrático ha dejado de ser un sueño

para convertirse en pesadilla.

El movimiento debería tener un calendario de acciones a realizar antes de las elecciones generales. Un plan de acciones y movilizaciones concretas y realistas, sin grandes pretensiones, pero con continuidad y decisión. A partir de ahí, lo que se quiera soñar.

Miguel Gambín 23-05-2011

 

Un comentario

  1. ¿#SpanishRevolution ha perdido el rumbo? discutelo en: http://clearrevolution.blogspot.com/p/discusion.html #15M #DRY #acampadas #19J #AGSOL

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